El día que lo abracé por última vez

Letras & Poesía

Hay días sepultados por el tiempo

en pozos profundos del olvido,

y aunque lo intentemos,

jamás recordaremos haberlos vivido.

Desaparecen.

Se parecen a las luces de un auto,

que en la distancia son devoradas

por la oscuridad de la noche.

Esos días, irrecuperables,

 son el fantasma de un pasado

del cual no nos sentimos parte,

como si la luna tampoco hubiera existido.

Pero también están aquellos días

que, sigilosos, se convierten en recuerdos

que se anclan en la  memoria

y retumban como campanadas en la cabeza.

Hoy, con mi mano apesadumbrada,

me acuerdo del día que lo abracé por última vez.

Puedo hasta recordar su voz vencida

esforzándose para conversar un poco más.

Todavía siento sus brazos en mis hombros

en aquel pasillo con olor a muerte,

donde había un silencio de cueva

por lo que su respiración débil se oía más.

Su abrazo traspasó mi piel,

acarició mi corazón…

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